Este artículo originalmente apareció en mi libro El arte de perder.
Si partimos de la idea de que la fuente de nuestra creatividad es el conflicto eterno entre las ideas que viven en nuestra mente, entonces llegaremos a la conclusión de que esa fuente es infinita.
Por esta razón, no debe preocuparte tanto que se roben o copien tu trabajo, ya que si esto sucede, seguirás teniendo el motor dentro de ti para colocarte en la posición de hacer lo mismo otra vez.
No digo que la piratería esté bien, porque no lo está, ni tampoco digo que no debas protegerte de todas formas de ella, porque sí lo debes de hacer.
A lo que me refiero es que si te llegan a robar tu trabajo, no sería el fin del mundo.
La piratería es un indicador de que la calidad de tu trabajo es muy buena, ya que significa que existe una demanda muy grande para consumirlo, y por eso surge la reproducción ilegal.
Crea y protégete, pero recuerda que si algo malo sucede y te roban, lo que realmente importa quedará intacto, pues el motor que creó ese trabajo sigue estando dentro de ti.